Luis E. Valcárcel es considerado el fundador de la antropología peruana y el indigenista más importante del siglo XX. Es uno de los intelectuales y pensadores más brillantes que ha tendido el Perú  y América. Su obra peruanista no tiene parangón, ella estuvo centrada en dos ejes fundamentales: la revalorización de la civilización inca y la reivindicación de la cultura andina. Hizo ver la continuidad que liga al campesino del Ande con el hombre del Tahuantinsuyo.

Valcárcel vaticinó la migración del poblador del ande hacia las ciudades de la costa, especialmente a la capital, fue precursor de conceptos tan actuales como interculturalidad y multiculturalidad e introdujo un nuevo derecho, el derecho a la «soberanía cultural de los pueblos».

Su vida estuvo encaminada al reconocimiento de los derechos humanos de la población indígena, luchando contra el abuso, contra la marginación, contra el centralismo, en busca de que los peruanos en general conozcamos la verdadera historia de nuestra cultura antigua, recatando las tradiciones y valores para ser un país con identidad, unido y próspero.

Su origen

Luis Eduardo Valcárcel Vizcarra, nació en Ilo, Moquegua el 8 de febrero de 1891, aunque es considerado cusqueño porque poco antes de cumplir un año de edad sus padres, Domingo Luciano Valcárcel y Leticia Vizcarra Cornejo, emigraron a la ciudad imperial. Su padre era un próspero comerciante vitivinícola de Moquegua y su madre hija de un funcionario moqueguano de mucho prestigio en la región. Debido a la crisis producida por la guerra con Chile en la zona sur del Perú, la familia Valcárcel decide partir a otra ciudad a empezar una nueva vida. Es en el Cusco donde don Luis transcurrió su niñez, su juventud y se formaría como destacado intelectual, adentrándose en el mundo andino.

(LEV con sus padres en 1895)

Sus estudios

Realiza sus estudios en el colegio Peruano y luego los secundarios en el Seminario de San Antonio Abad, ingresa  en 1909 a la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco, donde se gradúa de bachiller en Letras con la tesis titulada: Kon, Pachacámac y Wiracocha (1912). Al año siguiente, bachiller en Ciencias Políticas; doctor en Letras en 1915; y en Derecho en 1916, con su tesis titulada «Del ayllu al imperio».

Reforma universitaria

Junto con con otros destacados compañeros, es uno de los iniciadores de la huelga universitaria de 1909, la primera en Sudamérica. Este hecho produjo un cambio radical en la anquilosada enseñanza de la Universidad del Cusco, gracias al nombramiento de un nuevo rector, el norteamericano Albert Giesecke. Esta reforma permitiría una etapa dorada de esta institución, surgiendo una generación de destacados estudiantes, produciéndose un amplio desarrollo de investigaciones y estudios autóctonos en la región.

(LEV en  Cusco, 1917)

Iniciador de la corriente indigenista

En 1920 conforma el grupo “Resurgimiento”, como núcleo de estudio y defensa del indígena, formando con importantes intelectuales cusqueños como José Uriel García, Luis Felipe Aguilar, entre otros, la llamada “Escuela Cusqueña”, movimiento que inició la corriente indigenista, que abarcó la historia, la música, el arte y otras manifestaciones que revalorizaron la cultura andina. Entre sus representantes principales están en la literatura Ciro Alegría, José María Arguedas, Enrique López Albújar, en la poesía César Vallejo, en la pintura José Sabogal, Julia Codesido, por mencionar solo a algunos.

(LEV, sentado en cuarto lugar a partir de la derecha, con los redactores del Diario El Comercio del Cusco en 1923)

La docencia

Ejerció la docencia desde 1917 en el Colegio Nacional de Ciencias y en la ya mentada Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco, dictando las cátedras de Historia del Perú y de Historia del Arte Peruano. En 1931 se traslada a Lima y regenta las cátedras de Historia de los Incas, Historia de la Cultura Peruana e Introducción a la Etnología en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde cumpliría una destacada labor. Posteriormente es elegido en esta universidad decano de la Facultad de Letras en 1956 y nombrado primer catedrático emérito en 1961.

Periodista y escritor

Hasta 1923 fue director del diario El Comercio del Cusco y editorialista de los diarios El Sol, La Sierra, y El Sur. Mantuvo estrechas relaciones con el pensador moqueguano José Carlos Mariátegui, quien prologó uno de sus más conocidos libros, Tempestad en los andes (1927). Fue fundador y corresponsal en el Cusco de la famosa revista Amauta y colaborador de muchas otras destacadas publicaciones nacionales y extranjeras.

(LEV en Buenos Aires, 1923)

Inspector de educación y diputado frustrado

Demostrando desde su juventud sobresaliente capacidad, en 1912, a los 21 años de edad, es nombrado Inspector departamental de instrucción del Cusco al apoyar al partido liberal y la candidatura del presidente Billinghurst, importante designación que le permitiría viajar por toda la región, visitando escuelas y conociendo de cerca la realidad educativa del país. Por otro lado fue elegido diputado por la provincia de Chumbivilcas en 1919, aunque no pudo ejercer el cargo debido al golpe perpetrado por parte del presidente Leguía al disolver el Congreso .

Descubridor, investigador y protector del patrimonio arqueológico

La reforma universitaria de 1909 y el nombramiento de Albert Giesecke fueron hechos que contribuyeron al descubrimiento científico de Machu Picchu en 1911, por el historiador Hiram Bingham. A su vez este acontecimiento encendió el interés de toda la generación dorada de estudiantes cusqueños por la historia antigua y la civilización Inca, especialmente en Valcárcel quien sería una de las autoridades encargadas de supervisar la famosa expedición de la universidad de Yale y se convertiría más adelante en uno de los más destacados investigadores del Perú antiguo.

Luis E. Valcárcel fue el descubridor científico en 1925 de la cultura Pukara, ubicada en las afueras del pueblo del mismo nombre en el departamento de Puno. Ningún arqueólogo había examinado antes este lugar, allí descubrió diversas esculturas líticas y planteó, que al igual que la cultura Tiahuanaco, esta cultura había sido un centro de peregrinación.

(LEV en el sitio arqueológico de Pucara en 1925)

Además de ser un protector del patrimonio arqueológico fue uno de los primeros investigadores en llamar la atención sobre los lugares arqueológicos del Cusco.

En 1933 y 1934, al cumplirse 400 años de la fundación española de la ciudad del Cusco, es designado director de las excavaciones que pusieron en valor, como nunca se hizo antes, las zonas arqueológicas más importantes del Cusco y del sur del país.

(LEV explorando Machu Picchu en 1928)

Machu Picchu fue restaurado, se limpió de vegetación, se construyó el camino carretero y el albergue, que más adelante serviría como base para la construcción del hotel de turistas. Asimismo ese mismo año redescubre la Fortaleza de Sacsayhuaman, descubriendo toda la zona oriental y el torreón de Muyumarca. Se ponen en valor todos los monumentos incas alrededor del Cusco y de la misma ciudad, allanando de esta manera el camino para la llegada del turismo.

Director del Museo Nacional y fundador de la Revista 

En 1930 se instalaría definitivamente en la capital, donde dividió su tiempo en múltiples labores de carácter cultural. Es nombrado catedrático en la Universidad de San Marcos y Director de los Museos de Arqueología Peruana, Nacional de Historia y de la Cultura Peruana y Bolivariana.  En 1931 funda la Revista del Museo Nacional, la revista cultural de más larga data en el país, donde se publicarían todos los avances en las investigaciones, especialmente sobre la prehistoria peruana, en campos como la arqueología, la etnología, la historia, la botánica y la lingüística.

Ministro de Educación

Durante el gobierno presidente José Luis Bustamante y Rivero, fue Ministro de Educación (1945 – 1947). En este periodo hace importantes aportes al mejoramiento de los sistemas educativos, como la creación de los Núcleos Escolares Campesinos (escuelas bilingües) y el apoyo al Instituto Lingüistico de Verano en los estudios sobre lenguas nativas, contribuyendo notablemente a elevar el nivel de vida de las comunidades indígenas de la Amazonía y el Ande. Impulsó de forma decisiva la educación técnica en el Perú, reorganizando el Politécnico Nacional e iniciando los cursos de capacitación para maestros. Se fundó el Conservatorio Nacional de Música y se estableció el “Teatro Nacional” con las escuelas de Arte Dramático, Escenografía y Folklore.

(LEV juramentando como Ministro de Educación (1945 – 1947) en el gobierno del presidente José Luis Bustamante y Rivero)

Fundador de instituciones

En el año 1923 funda el primer Museo Arqueológico en la universidad del Cusco, el actual Museo Inca, formando y preservando la primera colección importante de piezas arqueológicas en la región. Asimismo funda el Archivo de la universidad, que serviría luego como base para formar el Archivo Regional del Cusco. En 1934 crearía el Instituto Arqueológico de la Universidad, especializado en estudios e investigaciones de la cultura Inca.

Fundó en 1946 el Museo Nacional de la Cultura Peruana, que posee la colección más importante de objetos etnográficos del país, contando con colaboradores de primer orden como: José Sabogal, Camilo Blas, Julia Codesido, Enrique Camino Brent, Teresa Carvallo, Alicia Bustamante, Jorge Muelle y José María Arguedas.

No estando conforme ese mismo año crea el Instituto de Etnología en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, convirtiéndose en el pionero de la etnología en el país, creando así las bases de la antropología moderna en el Perú.

El doctor Valcárcel fue además director y fundador de importantes instituciones culturales: Instituto Indigenista Peruano, Instituto Cultural Peruano Norteamericano, Instituto de Estudios Peruanos, Asociación Nacional de Escritores y Artistas entre otros. Asimismo fue miembro de la Academia Nacional de Historia y de la Sociedad Geográfica de Lima. Fue nombrado director emérito de los museos nacionales del Perú y presidente del Comité Interamericano de Folklore. En 1962 también se desempeñó como profesor visitante en las universidades de Columbia, Cornell y Harvard

(LEV en dirección del Museo Nacional de la Cultura Peruana en 1964)

Reconocimientos

En reconocimiento a su fructífera labor recibió muchos honores y condecoraciones. En 1945 es condecorado con La Gran Orden del Sol del Perú. Asimismo recibió La Legión de Honor de Francia, La Medalla de Israel,, La Medalla de la Ciudad de Lima, La Gran Cruz Militar entre otras. En el año 1977 recibe El Premio Nacional de Cultura en el área de Ciencias Humanas y en el año 1981 La Medalla del Congreso y las Palmas Magisteriales en el grado de Amauta. Este mismo año al cumplir 90 años, el Instituto de Estudios Peruanos publica sus Memorias y en México recibe el premio “Rafael Heliodoro Valle”, al más destacado historiador latinoamericano. En 1982 es propuesto al Premio Nobel de la Paz. Fallece en Lima el 26 de diciembre de 1987 a los 96 años.

(LEV fue premiado en 1981, a sus 90 años, con la distinción más alta que puede recibir un maestro en el Perú, la condecoración de Las Palmas Magisteriales en el grado de Amauta. La recibió de manos de dos presidentes, del Arq. Fernando Belaunde Terry y de José Luis Bustamante y Rivero)

Sus principales obras

El Dr Luis E. Valcárcel cuenta con una vasta producción bibliográfica. Aquí resaltamos sus obras más importantes.

De su época juvenil se encuentran “Del ayllu al imperio” y “De la vida incaica” publicadas en 1924. Destacando por su fogosidad y radicalismo está su célebre libro “Tempestad en los andes”, llamado el evangelio del indigenismo, fue un libro de proclama, publicado en 1927, con prólogo de José Carlos Mariátegui y colofón de Luis Alberto Sánchez.

Luego, con la imprenta del Museo Nacional publica “Mirador Indio”, serie I y II en los años 1937 y 1941, respectivamente. En el año 1945 el Fondo de Cultura Económica de México le publica “Ruta Cultural del Perú”, obra que es fruto de sus indagaciones etnológicas y arqueológicas.

En el año 1964 se publicó “Machu Picchu, el más famoso monumento arqueológico del Perú”. De esta obra se han realizado numerosas ediciones, siendo la primera realizada por la Editorial de la Universidad de Buenos Aires (EUDEBA).

Son conocidos sus libros “Historia de la cultura antigua del Perú” (dos tomos 1943 – 1948), “Etnohistoria del Perú Antiguo” (1959), donde introduce la etnología en el país y su obra cumbre “Historia del Perú Antiguo” (1964), que en su tercera edición apareció en 6 tomos. Finalmente en 1981 al cumplir sus 90 años de vida el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) publicó sus Memorias.