Reseña Biográfica

Hacer una breve reseña biográfica de Luis E. Valcárcel, el padre de la antropología en el Perú no es tarea fácil.

El ilustre historiador, maestro, periodista, abogado, sociólogo, etnólogo, arqueólogo, literato e indigenista, Luis Eduardo Valcárcel Vizcarra nació en Ilo, Moquegua el 8 de febrero de 1891, sin embargo es considerado por muchos cusqueño debido a que poco antes de cumplir un año de edad sus padres, Domingo Luciano Valcárcel y Leticia Vizcarra Cornejo, emigraron a la ciudad imperial, ciudad donde pasa su niñez, su juventud y se forma como destacado intelectual, adentrándose en el mundo andino.

Realiza sus estudios secundarios en el Seminario de San Antonio Abad del Cusco, para luego pasar a la universidad nacional del mismo nombre, donde es uno de los iniciadores de la primera huelga universitaria de Sudamérica en 1909, que más adelante desencadenaría en una total reforma de la universidad que permitiría un amplio desarrollo de investigaciones y estudios autóctonos en la región, gracias al nombramiento del rector norteaméricano Albert Giesecke.

Demostrando desde su juventud sobresaliente capacidad, en 1912 a los 21 años es nombrado Inspector departamental de instrucción del Cusco, importante designación que le permite viajar por toda la región visitando escuelas y conociendo de cerca la realidad educativa. El año siguiente funda el Instituto Histórico del Cusco, para proteger el patrimonio cultural y el contrabando de piezas arqueológicas en la región.

El descubrimiento de Machu Picchu encendió su pasión por la historia antigua y la civilización Inca, siendo uno de los más destacados investigadores de la cultura andina. Fue una de las autoridades que se encargó de supervisar la expedición de la universidad de Yale, teniendo encuentros y desencuentros con Hiram Bingham por proteger el patrimonio de la ciudadela.

Se graduó de Bachiller en Letras con una tesis titulada: Kon, Pachacámac y Wiracocha (1912). Al año siguiente bachiller en Ciencias Políticas; doctor en Letras en 1915; y en Derecho en 1916.
Ejerció la docencia desde 1917 en el Colegio Nacional de Ciencias y en la ya mentada Universidad Nacional del Cusco, dictando las cátedras de Historia del Perú y de Historia del Arte Peruano. Hasta 1923 fue director del diario El Comercio del Cusco y editorialista de los diarios El Sol, La Sierra, y El Sur. Sin embargo tampoco desatiende la política al apoyar al partido liberal y la candidatura del presidente Billingurst, por lo que es elegido diputado por la provincia de Chumbivilcas en 1919.

Pero es en 1920 que conforma el grupo “Resurgimiento” como núcleo de estudio y defensa del indígena, formando con importantes intelectuales cusqueños de la época como Uriel García y Luis Felipe Aguilar entre otros, la llamada “Escuela Cusqueña” que inició la corriente indigenista que abarcó la historia, la música, el arte y otras manifestaciones que revalorizan la cultura indígena en ese entonces tan menospreciada.

 

En el año 1923 funda el primer Museo Arqueológico en la Universidad del Cusco, el actual Museo Inca, formando y preservando la primera colección importante de piezas arqueológicas en la región. Mantuvo estrechas relaciones con el pensador moqueguano José Carlos Mariátegui. Fue fundador y corresponsal en el Cusco de la famosa revista Amauta y colaborador durante 15 años del prestigioso diario La Prensa de Buenos Aires entre otras destacadas publicaciones.

Luego pasó a Lima en 1930, donde se instalaría definitivamente, trayendo consigo su invalorable experiencia como docente universitario y el sólido reconocimiento de su desempeño intelectual. En la capital dividió su tiempo en múltiples labores de carácter cultural. Es nombrado Director de los Museos de Arqueología Peruana, Nacional de Historia y de la Cultura Peruana y Bolivariana. En 1931 en la Universidad de San Marcos regenta las cátedras de Historia de los Incas, Historia de la Cultura Peruana e Introducción a la Etnología donde cumple una destacada labor.

Entre 1933 y 1934, al cumplirse 400 años de la fundación española de la ciudad del Cusco, es designado director de las excavaciones que pusieron en valor, como nunca se hizo antes, las zonas arqueológicas más importantes del Cusco y del sur del país. En Machu Picchu fue restaurado, se limpió de vegetación, se construyó el camino carretero y el albergue que más adelante serviría como base para la construcción del hotel de turistas Asimismo ese mismo año re-descubre la Fortaleza de Sacsayhuaman y funda el Instituto de Arqueología de la Universidad del Cusco, especializado en estudios e investigaciones de la cultura Inca.

Dos años después viaja a Francia para organizar el primer Pabellón Peruano en la exposición Internacional de París. En 1945 es condecorado con “La Gran Orden del Sol del Perú”.

Creó y fundó en 1946 el Museo de la Cultura Peruana, que posee la colección más importante de objetos etnográficos del país, contando con colaboradores de primer orden como José Sabogal, Camilo Blas, Julia Codesido, Enrique Camino Brent, Teresa Carvallo , Alicia Bustamante, Jorge Muelle y José María Arguedas. También en 1946, fue consagrado como Director Emérito de los Museos Nacionales.

No estando conforme ese mismo año crea el Instituto de Etnología en la Universidad de San Marcos, convirtiéndose en el pionero de la Etnología en el país, creando así las bases de la antropología moderna en el Perú. Posteriormente es elegido decano de la Facultad de Letras en 1956 y primer catedrático emérito de esta misma universidad en 1961 .

Durante el primer gabinete del doctor José Luis Bustamante y Rivero, fue Ministro de Educación (1945 – 1947). En este periodo hace importantes aportes al mejoramiento de los sistemas educativos, como la creación de los Núcleos Escolares Campesinos (escuelas bilingües) y el apoyo al Instituto Lingüistico de Verano en los estudios sobre lenguas nativas, contribuyendo notablemente a elevar el nivel de vida de las comunidades indígenas de la Amazonía y el Ande. Impulsó de forma decisiva la educación técnica en el Perú, reorganizando el Politécnico Nacional e iniciando los cursos de capacitación para maestros. Se fundó el Conservatorio Nacional de Música y se estableció el “Teatro Nacional” con las escuelas de Arte Dramático, Escenografía y Folklore.

El doctor Valcárcel fue director y fundador de importantes instituciones culturales: Instituto Indigenista Peruano, Instituto Cultural Peruano Norteamericano, Instituto de Estudios Peruanos, Asociación Nacional de Escritores y Artistas entre otros. Asimismo fue miembro de la Academia Nacional de Historia y de la sociedad Geográfica de Lima. director emérito de los museos nacionales del Perú y presidente del Comité Interamericano de Folklore. En 1962 también se desempeñó como profesor visitante en las universidades de Columbia, Cornell y Harvard.

En reconocimiento a su fructífera labor recibe muchos honores y reconocimientos, entre ellos en el año 1977 recibe el premio nacional de cultura en el área de ciencias humanas y en el año 1981 la medalla del Congreso y las Palmas Magisteriales en el grado de “Amauta”. Este mismo año al cumplir 90 años el Instituto de Estudios Peruanos pública sus Memorias y en México recibe el premio “Rafael Heleodoro Valle” al más destacado historiador latinoamericano. En 1982 es propuesto al Premio Nobel de la Paz.

Fallece en Lima el 26 de diciembre de 1987 a los 96 años, dejando para la posteridad el legado de sus vastos conocimientos acerca de la civilización andina.

Principales obras:

El Dr Luis E. Valcárcel cuenta con una vasta producción bibliográfica. Aquí resaltamos sus obras más importantes.

De su época juvenil se encuentran “Del ayllu al imperio” y “De la vida incaica” publicadas en 1924. Destacando por su fogosidad y radicalismo está su celebre libro “Tempestad en los andes”, llamado el evangelio del indigenismo, fue un libro de proclama, publicado en 1927, con prólogo de José Carlos Mariátegui y colofón de Luis Alberto Sánchez.

Luego, con la imprenta del Museo Nacional publica “Mirador Indio”, serie I y II en los años 1937 y 1941, respectivamente. En el año 1945 el Fondo de Cultura Económica de México le publica “Ruta Cultural del Perú”, obra que es fruto de sus indagaciones etnológicas y arqueológicas.

En el año 1964 se publicó “Machu Picchu, el más famoso monumento arqueológico del Perú”. De esta obra se han realizado numerosas ediciones, siendo la primera realizada por la Editorial de la Universidad de Buenos Aires (EUDEBA).

Son conocidos sus libros “Historia de la cultura antigua del Perú” (dos tomos 1943 – 1948), “Etnohistoria Del Perú Antiguo” (1959), donde introduce la etnología en el país y su obra cumbre “Historia del Perú Antiguo” (1964), que en su tercera edición apareció en 6 tomos. Finalmente en 1981 al cumplir sus 90 años de vida el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) publicó sus Memorias.